Luego de nueve años de la última gran catástrofe, la localidad de La Madrid (Graneros) vuelve a perderse entre las aguas de los ríos Marapa, San Francisco y otros afluentes. Y el problema no es nuevo, según advierten los especialistas que en 2017 elaboraron un informe técnico sobre los motivos del foco de las inundaciones y las soluciones que debían ejecutarse de inmediato y a largo plazo.
El 2 de abril de ese año los desbordes del río Marapa y del arroyo El Chileno taparon por completo al pueblo sureño. Más de 5.000 vecinos debieron ser evacuados durante la madrugada a la vera de la Ruta Nacional N° 157, que además fue cortada en dos puntos para que el agua pudiera escurrir.
Fue así que un grupo de profesionales de distintas áreas -primero autoconvocados, y luego, a través de una comisión de emergencia en la Legislatura de Tucumán- elaboraron un informe llamado “problemática del área sur de Tucumán, este de Catamarca y Río Hondo”. Allí se advierte sobre las causas fundamentales de las inundaciones en la sub-cuenca del río Marapa y cómo fueron potenciadas en 2017, entendiendo que este caso forma parte de la Cuenca Salí-Dulce y que es una problemática inter-jurisdiccional.
Además, el reporte marca un dato importante:allí se advierte que la problemática se desarrolla de manera progresivamente creciente a lo largo de los años.
Como causales se mencionaron la duplicación del área de aporte hídrico del Río Marapa, los desmontes con consecuencias inadvertidas y, entre otros, la situación orográfica de La Madrid. “En el estudio se realizó un diagnóstico y se plantearon obras, entre las que se evaluó trasladar la localidad porque está en una zona muy deprimida de Tucumán, la más baja”, explicó Claudio Bravo, especialista en Hidráulica de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), que participó en la elaboración del plan en aquel entonces.
El profesional recordó otra de las alternativas planteadas en el informe entregado a la Legislatura provincial, en aquel momento presidida por Osvaldo Jaldo, bajo la gobernación de Juan Manzur. Se proponía rencauzar el río San Francisco, trasladar el sector urbano de La Madrid hacia sectores más elevados y conformar en su lugar un parque verde con restricción de uso en épocas de crecientes.Pero ninguna idea fue ejecutada.
Para estos tiempos, Bravo remarcó que lo esencial es -además de trabajar en el mantenimiento de las obras de infraestructura- avanzar con un relevamiento Lidar (por Light Detection and Ranging), que permite filtrar la vegetación y analizar los niveles de posibles inundaciones. “A nivel provincial hay que tomar esa decisión; no es un costo que haga saltar el presupuesto y va a dar una información que va a favorecer a toda la comunidad”, aseveró.
En tanto, el geólogo Sergio Georgieff se refirió a las variables involucradas en el asunto, mencionando por un lado a la gestión de la problemática y, por el otro, a la dificultad de trabajar sobre desastres climáticos extraordinarios. “Hay una cuestión de implementación que siempre nos falta, y uno de los problemas más graves es que no hay mantenimiento de las obras: los trabajos funcionan, pero al año siguiente se descontinúan y se pasa a otra obra. Este es un tema que está relacionado a los ciclos naturales y a los ciclos políticos”, consideró.
En este sentido, el profesional que contribuyó al armado del informe señaló que las obras requeridas demandan el mismo tiempo de ejecución que el que pasó entre aquel 2017 y la actualidad: casi una década. “Es el tiempo que llevaría implementar todo y poder más o menos manejar estas situaciones. Se empieza por obras que tienen un poco más de efecto a mediano plazo, que deberían realizarse a partir de abril o mayo. En esa comisión de la Legislatura estaban hechas las propuestas y los aconsejamientos para que se discuta qué medidas tomar de fondo y definir los lugares prioritarios de intervención, para no tener que hacer obras en toda la Provincia al mismo tiempo”, concluyó Georgieff.